martes, 25 de diciembre de 2007

No es vitel thone


En mi casa para Navidad comemos algunas comidas japonesas desde antes de que fueran ´top`, como sushi, kamaboko y los dulces: manju (el blanquito que parece un sorrentino crudo) y mochi (el de colores)

Buscando en Wikipedia descubrí que la palabra "manju" en sánscrito significa "dulce" o "agradable". No creo que sea casualidad.

El mochi parece ser riesgoso de comer, sobre todo para los ancianos, y en japonés hay páginas que explican qué hacer cuando se atora en la garganta. (para todos los japoparlantes allá afuera)

Mochi es, además, mi sobrenombre familiar de toda la vida, aunque no por el dulce sino por algo mucho menos glamoroso que no voy a exponer aquí.

De todos modos confieso que los dulces japoneses no están entre mis cosas preferidas, y aunque me encanta la fusión cultural de comida criolla con sushi, de postre prefiero helado...

* * *
¡Feliz Navidad!

sábado, 22 de diciembre de 2007

Artaud para millones

Ayer en La Trastienda, antes de tocar Seguir viviendo sin tu amor, Spinetta se declaró seguidor de la línea de Luis Almirante Brown y todos festejaron el chiste.
El tecladista, además, tenía una remera de Pomelo.

Nos encanta que en las tapas de revistas de rock como Rolling Stone o NME no haya rockeros sino comediantes. La colaboración entre los dos siempre fue frecuente, con el notable ejemplo de George Harrison, que producía las películas de los Monty Python e incluso apareció unos segundos en La vida de Brian con barba falsa en la escena del mercado.

A la salida del recital, Barbalras se acordó del texto de Borges, Kafka y sus precursores. Y es verdad, Ahora Luis Alberto se parece cada vez más a Capusotto. De alguna forma, también su labor modifica nuestra concepción del pasado.

sábado, 8 de diciembre de 2007

Momento de vanidad

Al final, ahora parece que tengo el corte del momento ...

cierro el paréntesis frívolo.

domingo, 2 de diciembre de 2007

Bigmouth

Yo lo quiero como a un amigo o un tío excéntrico, pero las declaraciones de Morrissey a la revista NME son tan... ingenuas. Y se armó toda una controversia sobre la inmigración que se puede leer un poco acá, acá o acá


Su manager respondió públicamente en una carta dirigida a los medios y a los fans, y lo defendió de las acusaciones de racismo diciendo que la revista había editado la entrevista para hacer entender que la inmigración es la causa por la cual Morrissey elige no vivir en Inglaterra.

"If you travel to Germany, it’s still absolutely Germany. If you travel to Sweden, it still has a Swedish identity. But travel to England and you have no idea where you are.”

No creo que sea racista. En todo caso es un poco ingenuo, porque de toda Europa el Reino Unido es el país que menos derecho tiene a quejarse de la inmigración de las ¿ex? colonias. Me pregunto si los administradores de la British East India Company se habrán imaginado alguna vez que la comida más londinense de los próximos siglos sería el curry.

Algunas personas son más complicadas que otras. No es la primera vez que lo acusan de racista. Tal vez sea que no lo entienden, o quizás ni siquiera él mismo sabe muy bien lo que piensa sobre las cosas. Como a muchos poetas, uno tiende a perdonarle las contradicciones.

*Walt Whitman, Song of Myself

Siesta

(Pesadilla)


Lo más extraño de todo es que yo era Bruce Willis con peluca negra. Estaba en Chacarita, era de noche y tenía que volver a mi casa, entonces tomaba un radiotaxi y le daba la dirección. El tipo era medio raro y yo sospechaba, pero me quedaba tranquilo/a porque era Bruce Willis y tenía la fuerza para, eventualmente, cagarlo a palos.
El taxista se empezaba a desviar por calles oscuras y yo le preguntaba qué hacía, y lo amenazaba con tirarme del auto. Él seguía paseándome por el barrio, entonces yo abría la puerta del taxi en movimiento para golpearla con otros coches, como venganza. El tipo retomaba por una calle que nos devolvía a Chacarita, a la esquina de la pizzería y el kiosco de diarios. Me decía que tenía que buscar algo, que lo esperara, y subía por una puerta frente a la estación del subte B. Yo entonces me bajaba y paraba otro radiotaxi (que son más seguros) y le decía que arrancara rápido porque le quedaba debiendo $5 al taxista. El nuevo conductor empezaba a avanzar pero la luz se ponía en rojo y justo el otro bajaba. Cuando me veía adentro del nuevo taxi, abría el baúl del suyo, sacaba un arma y me disparaba como diez veces a través de la ventanilla. Yo me protegía con una revista. No sé muy bien qué pasaba después, no sentía dolor.

* * *

En la “escena” siguiente estoy caminando por la calle y todavía es de noche. Tal vez es después de bajarme del taxi en el que me habían disparado. Veo que se acerca caminando Vale, que va a encontrarse con un amigo y lleva en la mano una jarra de leche, de ésas de metal que ya no se ven casi. Nos saludamos de lejos. Veo a mi abuelo que pasa también por la calle y está preocupado por la gente que vive en la casa afectada por el “tren flotante”. Se trata de una parte del tren que termina en Chacarita, que por alguna razón misteriosa se descarrila durante el viaje y se hunde bajo la tierra para aparecer detrás de esa casa. Las personas están aparentemente aterrorizadas con el tren fantasma. Nos asomamos a las ventanas del frente, muy típicas de ese barrio. Adentro hay varios chicos acostados en camas marineras y un televisor prendido. No recuerdo qué programa están pasando. Presenciamos el temblor que provoca el tren flotante y mi abuelo les asegura que va a hacer todo lo posible por ayudarlos. Me alejo unos pasos y me despierto, con taquicardia y contractura en el hombro derecho.